Querida A:
No se por donde empezar ni como decirte esto, no se que esta pasando entre nosotros, lo que eran risas se volvieron gritos, solo huyes de mi, y tú bien sabes que no puedo vivir sin ti, pero no entiendo ese cambio tan repentino entre nosotros, yo de verdad quería una familia contigo, dos niños, una casa y un perro, una vida completa, llegar a viejos y cuidarnos el uno al otro, que me acompañaras mientras lavo los platos después de cenar, viendo a nuestros hijos crecer y hacer su propia vida, recuerdas como caminábamos juntos de la mano? me sonreías y te sonreía, todos nos decían que nos veíamos muy enamorados, a veces discutíamos un rato decidiendo alguna tontería hasta llegar a un acuerdo, pero siempre cedía y hacíamos lo que tú querías, cuando tu querías una hamburguesa y yo quería pizza, casi siempre ganabas tú, me gustaba como te enojabas porque tomaba comida de tu plato, pero sabías que te recompensaría con un postre, el día que no lo hice y vi en tu cara esa duda, me preguntaste si no habría postre, ese postre que te encantaba y que siempre compartíamos porque ambos prometimos cuidar nuestra figura. Después de que todo empezó a salir mal, todo fue un caos, nos preocupamos pero te prometí cuidarte hasta el último momento, tus padres murieron trágicamente, y mi compromiso se hizo mas fuerte contigo, trataba de cuidar que nada te faltara, cada que salía de casa mi motor era regresar y verte, estar contigo, siempre fuiste mi inspiración, ¿y ahora? quisiera saber ¿por qué cambiaste tanto?, ¿por qué me cambiaste? nunca recibí una explicación, no se que hice mal, solo ese día que regrese a casa… estabas… estabas tan… cambiada, me viste y solo me gritaste, lloraste y huiste de mi. Eso me rompió el alma, traté de seguirte, pero te fuiste tan rápido, te busqué por todos lados, fue muy difícil y cuando te volví a ver, a través de esa ventana y tú estabas con ellos, ¿de verdad me cambiaste por esa gente? parecen todos indigentes, incluso tú, sucios, sin bañarse, encerrados en ese edificio abandonado, todos durmiendo en el piso entre basura. ¿Por que?
Solo me atrevo a decirte que nunca deje de amarte, espero seas feliz y yo seguiré mi camino. Gracias por todo y… Adiós.
Esta fue la carta que C quiso escribir, antes de que una bala atravesara su cabeza, una bala disparada por los nuevos amigos de A, nunca supo que ese caos fue un apocalipsis zombie y él fue uno de los infectados, hasta ese momento… su alma pudo descansar.
Si te gusta mi contenido y quieres apoyarlo puedes hacerlo aquí

Comentarios
Publicar un comentario