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Ya me puedo ir

No sé cómo explicar este sentimiento, muchas veces lo he sentido. Si me fuera ahorita, me iría feliz, me iría en paz conmigo mismo, me iría sin pendientes o al menos los que tengo no me importa resolverlos. ¿Para qué estar aquí? Cada vez me estoy quedando más solo y no me malentiendas, no me estoy quejando, la interacción humana nunca ha sido mi fuerte; a lo que me refiero es que al quedarme cada vez más solo me estoy quedando sin pendientes y es difícil que tenga algo importante próximamente por esta misma situación. No tengo deudas con el banco, no tengo un amor que me ate a este plano, y no hablo de una pareja, hablo de hijos, hablo de mascotas, hablo de un amor a algo que quiero que me haga trascender. No sé si me sé explicar bien. Ya hice muchas cosas, he tenido éxito en muchos aspectos, o al menos lo que yo considero éxito, pero entre todas esas cosas lo que puedo dejar no es más que algo efímero. Si alguien lo descubre seré uno más que ha pasado por aquí, y aunque para mí ha sid...
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Qué lindo te ves cuando duermes

Hace unos días, al levantarme, hice lo que por mala costumbre hacemos muchos: tomé mi celular y me puse a scrollear, ya sabes, revisar notificaciones, ver qué subió la gente en estas horas, y revisar lo que el algoritmo quiera mostrarme. Después de unos cuantos memes de ese humor tan cancelable que me gusta tanto, me apareció una foto de alguien durmiendo. Parecía una foto vieja, pero muy bien tomada; era un cuarto desordenado con un tipo al que no se le veía la cara, recostado boca abajo, una pierna fuera de la cobija, un brazo extendido y el otro abajo de la almohada. No sé mucho de fotografía, pero mi experiencia consumiendo contenido me hizo verla de una manera un poco analítica, pero debo confesar que, aunque no era uno de esos memes o videos cortos que me hacen reír, me sentí igual de atraído por esa imagen, como si fuera algo familiar o ya la hubiera visto antes. Seguí scrolleando y continué con mi día con normalidad. Al día siguiente recuerdo que retomé la misma rutina: despert...

El faro

El faro compartía su luz con propios y extraños. Siempre a tiempo, siempre dispuesto. La gente no dudaba en acercarse a él: descansaban, tomaban algo de su calma, dejaban sus problemas allí… y seguían su camino sin siquiera mirar atrás. Con el tiempo, el faro comenzó a desgastarse. Su estructura se agrietó, su luz perdió fuerza. Nadie le dio mantenimiento, nadie lo cuidó. Y el día que se apagó, muchos lo olvidaron. Los más crueles, incluso, le reprocharon haber dejado de brillar, de compartir su luz, de ayudarlos. Pero nadie le tendió una mano. Barcos perdidos y necesitados habrá siempre, buscando una luz que los guíe. Pero faros… solo uno por puerto. Y cuando ese faro se apaga, muchos quedan a la deriva.

La capibara con thiner

 En la Frikiplaza todo puede suceder: desde encontrar rarezas entre los pasillos, gente en cosplay, al mejor jugador de Yu-Gi-Oh! de la ciudad, hasta escuchar historias tan extrañas que ni la persona más perturbada que conozcas podría imaginar. Pero lo que estás a punto de escuchar no pasa en ningún otro lado. Ese día, entre los pasillos de tiendas de manga, ramen y cartas, nadie lo esperaba. Esta es la historia de un capibara… y es más perturbadora de lo que podrías imaginar. Era un día común en la Frikiplaza. La gente, como siempre, estaba sumida en sus conversaciones sobre el último capítulo de anime y en sus compras. Pero entre la multitud había algo diferente. No era una persona, ni un fanático con una camiseta de su personaje favorito, ni una chica con poca ropa ofreciendo sentarse sobre la cara de quien pagara por el “servicio”. Era un capibara. Sí, uno de esos tiernos animales que, inexplicablemente, apareció en la Frikiplaza. Nadie sabía de dónde había salido ni cómo l...

Debajo de todo.

No sé por dónde comenzar, pero esta incertidumbre está acabando conmigo. Necesito que alguien me ayude. Espero me permitas desahogarme; tal vez así pueda aclarar mi mente, o tal vez tú puedas ayudarme. De verdad no sé qué hacer. Soy una persona normal… bueno, casi. Nací en una familia acomodada, nunca me ha faltado nada. Mis padres siempre me demostraron todo el amor que tenían por mí. Estudié en una universidad que, aunque no es la mejor del país, sí es de las más reconocidas, y gracias a los contactos que hice pude empezar un negocio que ha dado frutos rápidamente. Tengo que ser honesto: mis padres y los padres de mis socios nos han ayudado bastante. En algún momento les regresaremos todo el dinero con el que nos han apoyado, y honestamente creo que ese día está muy cerca, ya que el modelo de negocio que creamos ha llamado la atención de inversionistas muy importantes. Podríamos decir que accidentalmente me he vuelto una figura pública. Algunas entrevistas que nos hicieron se viral...

Tocan a la puerta

Tocan a la puerta... No quiero abrir. Quiero estar solo contigo. Me encanta este momento, sentados, sin hacer nada. ¿Te acuerdas cómo nos conocimos? Nunca puedo evitar sonreír cuando me acuerdo de ese momento, nunca pensé encontrar a alguien como tú en esa app de citas, pensé que no responderías, te veías tan hermosa, tan perfecta, tan... tan tú. Y cuando por fin nos vimos, eras más hermosa en persona, no me lo podía creer, solo quería que estuvieras cómoda, tranquila, feliz. ¿Recuerdas que me pediste ir a ese restaurante de lujo? Valió cada centavo, te veías tan feliz en las fotos que te tomaste. Aunque hablamos poco, no me importó, me dejaste muy intrigado, quería saber más de ti. Siempre que aceptabas salir conmigo era una mezcla de emociones. Te confieso que varias veces pedí prestado para pagar esas salidas, pero valía la pena por el simple hecho de verte de nuevo. No era tan seguido como me hubiera gustado, pero cada uno de esos momentos los atesoro como no puedes imaginarte. E...

Un viaje más

 Una notificación, espero sea un viaje corto, un dinero extra no cae mal, ya quería irme a descansar pero creo que es mejor seguir trabajando, aunque sea un viaje mas, a esta hora la ciudad es muy tranquila y me encanta ver las luces, llovió y los reflejos en el pavimento le dan un toque mágico a todas las calles, un semáforo mas, doy vuelta a la derecha y llegaré a recoger a esta persona, es una chica, espero no venga muy alcoholizada, esa canción me gusta mucho, subiré el volumen antes de llegar, este semáforo dura mucho, al fin! entonces solo doblamos en la esquina y… me parece que es ella, no se ve que haya bebido mucho, si es ella, ya me dio la señal para que la reconozca, ¿cuanta gente la acompañará? siempre es lo mismo, no entiendo por que se tardan tanto en despedirse, tuvieron once minutos antes de que llegara, en fin… -Buenas noches "A" verdad? bienvenida, inicio su viaje. -¿Podemos dar vueltas un rato? -Claro no se preocupe Creo que aún no podré irme a descansar, a...