No sé cómo explicar este sentimiento, muchas veces lo he sentido. Si me fuera ahorita, me iría feliz, me iría en paz conmigo mismo, me iría sin pendientes o al menos los que tengo no me importa resolverlos. ¿Para qué estar aquí? Cada vez me estoy quedando más solo y no me malentiendas, no me estoy quejando, la interacción humana nunca ha sido mi fuerte; a lo que me refiero es que al quedarme cada vez más solo me estoy quedando sin pendientes y es difícil que tenga algo importante próximamente por esta misma situación. No tengo deudas con el banco, no tengo un amor que me ate a este plano, y no hablo de una pareja, hablo de hijos, hablo de mascotas, hablo de un amor a algo que quiero que me haga trascender. No sé si me sé explicar bien. Ya hice muchas cosas, he tenido éxito en muchos aspectos, o al menos lo que yo considero éxito, pero entre todas esas cosas lo que puedo dejar no es más que algo efímero. Si alguien lo descubre seré uno más que ha pasado por aquí, y aunque para mí ha sid...
Hace unos días, al levantarme, hice lo que por mala costumbre hacemos muchos: tomé mi celular y me puse a scrollear, ya sabes, revisar notificaciones, ver qué subió la gente en estas horas, y revisar lo que el algoritmo quiera mostrarme. Después de unos cuantos memes de ese humor tan cancelable que me gusta tanto, me apareció una foto de alguien durmiendo. Parecía una foto vieja, pero muy bien tomada; era un cuarto desordenado con un tipo al que no se le veía la cara, recostado boca abajo, una pierna fuera de la cobija, un brazo extendido y el otro abajo de la almohada. No sé mucho de fotografía, pero mi experiencia consumiendo contenido me hizo verla de una manera un poco analítica, pero debo confesar que, aunque no era uno de esos memes o videos cortos que me hacen reír, me sentí igual de atraído por esa imagen, como si fuera algo familiar o ya la hubiera visto antes. Seguí scrolleando y continué con mi día con normalidad. Al día siguiente recuerdo que retomé la misma rutina: despert...