Ir al contenido principal

Es solo eso, soy muy distraido

-Es que siento que a veces no me entiendes

-Es que soy muy distraído

Pero por dentro pienso… Claro que me doy cuenta, solo que no quiero malinterpretarte y arruinar lo que sea que este sucediendo entre nosotros, aunque por dentro solo puedo pensar en acercar tu cara a la mía, tomarte de tus mejillas, tus suaves mejillas, tomarte delicadamente, tomarte y acercarte con un lento movimiento, por si te arrepientes, pensar en que te arrepientas me hace sudar, pero en mi imaginación eso nunca sucede, como podría suceder eso si en mi cabeza somos el uno para el otro, somos tan felices… Ya esta tu cara mas cerca de la mía, me detengo y volteo a verte a los ojos, me encanta ese mechón despeinado que siempre tienes y he tratado en innumerables ocasiones de acomodarlo, sin éxito alguno. En todo este tiempo que te conozco, ese mechón es mas rebelde que tu hablándome de como percibes la vida y como quisieras cambiar tu realidad actual, que para mi no tiene nada de malo, pero siempre buscas superarte, pero también siempre crees que hablas locuras, pero esas locuras son las que me hace que me gustes cada vez mas, tu mente me abraza con ideas que no imaginaría por mi propia cuenta, Ya estas mas cerca, tu aliento es tan suave, es tan único, ningún aroma que ha llegado a mi antes se parece a tu aliento, cualquier perfumería que pueda replicarlo, sin duda sería un éxito rotundo. Me ves a los ojos y cambias tu mirada hacía mi boca, tus ojos dicen, sigue, continua, nada en ti pone resistencia, se dibuja en tu cara media sonrisa, pones tus manos en mi pecho, sientes mi corazón y sabes que ese ritmo tan acelerado es por ti y por todo lo que despiertas en mi. Siento el calor de tus manos y ya no tengo dudas, toda nube en mi cabeza se despeja, las dudas se dispersan y solo somos tu y yo, tu aliento y yo, tu sonrisa y yo. Tu cara se va ladeando, dándome toda la seguridad que necesito para seguir, tus labios rozan con los míos, son aún mas suaves que tus mejillas y… y… no permito que mi imaginación siga jugando conmigo, siempre has sido tan perfecta para mi que no se que pudiera suceder con ese beso, y solo atino a pensar…

-Si, es solo eso, soy muy distraído…




Comentarios

Entradas más populares de este blog

El faro

El faro compartía su luz con propios y extraños. Siempre a tiempo, siempre dispuesto. La gente no dudaba en acercarse a él: descansaban, tomaban algo de su calma, dejaban sus problemas allí… y seguían su camino sin siquiera mirar atrás. Con el tiempo, el faro comenzó a desgastarse. Su estructura se agrietó, su luz perdió fuerza. Nadie le dio mantenimiento, nadie lo cuidó. Y el día que se apagó, muchos lo olvidaron. Los más crueles, incluso, le reprocharon haber dejado de brillar, de compartir su luz, de ayudarlos. Pero nadie le tendió una mano. Barcos perdidos y necesitados habrá siempre, buscando una luz que los guíe. Pero faros… solo uno por puerto. Y cuando ese faro se apaga, muchos quedan a la deriva.

Debajo de todo.

No sé por dónde comenzar, pero esta incertidumbre está acabando conmigo. Necesito que alguien me ayude. Espero me permitas desahogarme; tal vez así pueda aclarar mi mente, o tal vez tú puedas ayudarme. De verdad no sé qué hacer. Soy una persona normal… bueno, casi. Nací en una familia acomodada, nunca me ha faltado nada. Mis padres siempre me demostraron todo el amor que tenían por mí. Estudié en una universidad que, aunque no es la mejor del país, sí es de las más reconocidas, y gracias a los contactos que hice pude empezar un negocio que ha dado frutos rápidamente. Tengo que ser honesto: mis padres y los padres de mis socios nos han ayudado bastante. En algún momento les regresaremos todo el dinero con el que nos han apoyado, y honestamente creo que ese día está muy cerca, ya que el modelo de negocio que creamos ha llamado la atención de inversionistas muy importantes. Podríamos decir que accidentalmente me he vuelto una figura pública. Algunas entrevistas que nos hicieron se viral...

Al otro lado de la pantalla

 Sigo tu blog y me gustaría contarte algo. Por favor, que sea anónimo. Estas cosas no tengo con quién platicarlas. No quiero que pienses que soy antisocial o un rarito como otros que te mandan historias. Soy una persona muy normal. Tengo unos cuantos amigos y una buena relación con mi familia, nada fuera de lo común. Pero quiero hablarte de mi trabajo. Mi familia y amigos saben que trabajo en un call center desde casa y que atiendo mensajes de WhatsApp. Pero la realidad es otra. No es que esté muy lejos de lo que te acabo de mencionar, pero no respondo WhatsApps. Me da un poco de pena admitirlo, pero trabajo para una agencia de "modelos" respondiendo mensajes en una página o red social (como quieras verlo) muy famosa. De hecho, podría decir que es la más famosa del mercado. Ya sabes, una de esas en la que cualquier persona puede subir material explícito y cobrar por él. Como te imaginarás, la mayoría de los "talentos" de esta agencia son mujeres. Y sí, mi trabajo es...